{{getOldPrice()}}{{getPrice()}}
¡ En achetant ce produit, vous devez {{calculatedProductMenttos()}} menttos !
Poids net:
Dom Perignon Rose Vintage 2002 aspira a tocar las estrellas con esta espectacular e inigualable añada 2002 que, por lo pronto, ha alcanzado la mayor
Dom Perignon Rose Vintage 2002 aspira a tocar las estrellas con esta espectacular e inigualable añada 2002 que, por lo pronto, ha alcanzado la mayor puntuación otorgada a un champagne rosado por parte de Robert Parker. Nada menos que 98 puntos para un champagne épico con un fascinante e irresistible recorrido a futuro.
La añada de 2002 se caracterizó por una primavera cálidad y seca, sin heladas importantes y una floración casi perfecta. Por su parte, el verano se distinguió por largos periodos soleados, que se alternaron con periodos dsapacibles y lluviosos. Un buen tiempo ideal aunque inesperado se instaló justo antes de la vendimia.
Dom Perignon Rose Vintage 2002 en nariz es de bouquet luminosos, expresivo, y de un muy amplio espectro. Esta complejidad se vuelve finalmente más grave, más profunda, con notas ahumadas y deliciosas cerezas negras.
En boca, el vino tiene una enorme presencia, extraordinariamente sólida.
Poids net:
Dom Perignon Rose Vintage 2002 aspira a tocar las estrellas con esta espectacular e inigualable añada 2002 que, por lo pronto, ha alcanzado la mayor
Dom Perignon Rose Vintage 2002 aspira a tocar las estrellas con esta espectacular e inigualable añada 2002 que, por lo pronto, ha alcanzado la mayor puntuación otorgada a un champagne rosado por parte de Robert Parker. Nada menos que 98 puntos para un champagne épico con un fascinante e irresistible recorrido a futuro.
La añada de 2002 se caracterizó por una primavera cálidad y seca, sin heladas importantes y una floración casi perfecta. Por su parte, el verano se distinguió por largos periodos soleados, que se alternaron con periodos dsapacibles y lluviosos. Un buen tiempo ideal aunque inesperado se instaló justo antes de la vendimia.
Dom Perignon Rose Vintage 2002 en nariz es de bouquet luminosos, expresivo, y de un muy amplio espectro. Esta complejidad se vuelve finalmente más grave, más profunda, con notas ahumadas y deliciosas cerezas negras.
En boca, el vino tiene una enorme presencia, extraordinariamente sólida.