6,75 €
Piñón nacional de primera categoría, bolsa de 100 gramos,
Los mejores piñones para usar en gastronomía, ideales para cocidos, salsas, cremas y en gran variedad de recetas.
Envase: 100 gramos en bolsita.
Origen: ESPAÑA
En la cocina mediterránea se añaden con frecuencia a la carne, al pescado, en ensaladas, en platos de verduras y también a dulces y postres. En la gastronomía catalana y valenciana se usan a menudo tanto en recetas dulces, como la coca de piñones o los panellets, como ensalada, como las espinacas a la catalana. Son un componente esencial de una salsa italiana, el pesto. En el suroeste francés se utilizan típicamente en la ensalada landesa. En Grecia y en el Magreb se utilizan, entre otros postres, para algunas variedades de Baclava. En España existe la creencia de que el consumo continuado y sostenido en el tiempo potencia la creatividad de los individuos.
En México es de consumo popular como botana y para elaborar dulces. A nivel histórico pudo ser el alimento de supervivencia que permitió a los mexicas su peregrinar desde el Aztlan.
En el sur de Chile y Argentina su uso es común especialmente dentro de la cultura mapuche; de este piñón se elabora harina, para posteriormente elaborar pan. También se consume cocido, frito, en conserva, etc.
Piñón nacional de primera categoría, bolsa de 100 gramos,
Los mejores piñones para usar en gastronomía, ideales para cocidos, salsas, cremas y en gran variedad de recetas.
Envase: 100 gramos en bolsita.
Origen: ESPAÑA
En la cocina mediterránea se añaden con frecuencia a la carne, al pescado, en ensaladas, en platos de verduras y también a dulces y postres. En la gastronomía catalana y valenciana se usan a menudo tanto en recetas dulces, como la coca de piñones o los panellets, como ensalada, como las espinacas a la catalana. Son un componente esencial de una salsa italiana, el pesto. En el suroeste francés se utilizan típicamente en la ensalada landesa. En Grecia y en el Magreb se utilizan, entre otros postres, para algunas variedades de Baclava. En España existe la creencia de que el consumo continuado y sostenido en el tiempo potencia la creatividad de los individuos.
En México es de consumo popular como botana y para elaborar dulces. A nivel histórico pudo ser el alimento de supervivencia que permitió a los mexicas su peregrinar desde el Aztlan.
En el sur de Chile y Argentina su uso es común especialmente dentro de la cultura mapuche; de este piñón se elabora harina, para posteriormente elaborar pan. También se consume cocido, frito, en conserva, etc.