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El Brandy Fernando de Castilla Solera Reserva es una joya enológica que encarna la quintaesencia de la tradición jerezana, presentado en un estuche elegante que lo convierte en el regalo perfecto para el conocedor exigente.
Elaborado por las históricas Bodegas Rey Fernando de Castilla, situadas en el corazón del casco antiguo de Jerez de la Frontera, este brandy se distingue por su proceso de producción meticulosamente artesanal. A diferencia de los destilados industriales, este brandy nace de una selección de holandas de alquitara de la más alta calidad, destiladas de vinos blancos seleccionados. Su carácter único se forja a través de un envejecimiento dinámico bajo el tradicional sistema de criaderas y soleras. Durante un periodo medio de cinco a seis años, el aguardiente reposa en botas de roble americano que previamente han contenido viejos vinos de Jerez, específicamente Amontillados y Olorosos.
Esta madera envinada, impregnada de la historia del vino, transfiere al brandy una complejidad aromática inigualable y una suavidad aterciopelada. En copa, despliega un color caoba dorado con reflejos brillantes, anticipando una nariz limpia y elegante donde se entrelazan notas de frutos secos, vainilla tostada y un fondo especiado. En boca es sorprendentemente suave, equilibrado y persistente, ofreciendo una experiencia sensorial que trasciende lo cotidiano. Es un destilado que no solo se bebe, sino que se comprende y se admira, representando el equilibrio perfecto entre la potencia del alcohol y la delicadeza del tiempo.
Vista: Color caoba viejo con destellos dorados y ambarinos. Nariz: Elegante y limpia, con aromas a pasas, albaricoque seco, vainilla y madera tostada. Boca: Textura suave y sedosa, equilibrado, con un final largo y cálido que recuerda al Oloroso.
Envejecimiento en botas de Amontillado y Oloroso viejo, aportando matices únicos de frutos secos. Sistema tradicional de Soleras y Criaderas con una vejez media de 5-6 años. Elaborado con holandas de alquitara seleccionadas para máxima suavidad.
Servir solo a temperatura ambiente (18-20°C) en copa de balón amplia para permitir la oxigenación. Ideal para acompañar chocolate negro de alto porcentaje, puros habanos suaves o postres con frutos secos.
El Brandy Fernando de Castilla Solera Reserva es una joya enológica que encarna la quintaesencia de la tradición jerezana, presentado en un estuche elegante que lo convierte en el regalo perfecto para el conocedor exigente.
Elaborado por las históricas Bodegas Rey Fernando de Castilla, situadas en el corazón del casco antiguo de Jerez de la Frontera, este brandy se distingue por su proceso de producción meticulosamente artesanal. A diferencia de los destilados industriales, este brandy nace de una selección de holandas de alquitara de la más alta calidad, destiladas de vinos blancos seleccionados. Su carácter único se forja a través de un envejecimiento dinámico bajo el tradicional sistema de criaderas y soleras. Durante un periodo medio de cinco a seis años, el aguardiente reposa en botas de roble americano que previamente han contenido viejos vinos de Jerez, específicamente Amontillados y Olorosos.
Esta madera envinada, impregnada de la historia del vino, transfiere al brandy una complejidad aromática inigualable y una suavidad aterciopelada. En copa, despliega un color caoba dorado con reflejos brillantes, anticipando una nariz limpia y elegante donde se entrelazan notas de frutos secos, vainilla tostada y un fondo especiado. En boca es sorprendentemente suave, equilibrado y persistente, ofreciendo una experiencia sensorial que trasciende lo cotidiano. Es un destilado que no solo se bebe, sino que se comprende y se admira, representando el equilibrio perfecto entre la potencia del alcohol y la delicadeza del tiempo.
Vista: Color caoba viejo con destellos dorados y ambarinos. Nariz: Elegante y limpia, con aromas a pasas, albaricoque seco, vainilla y madera tostada. Boca: Textura suave y sedosa, equilibrado, con un final largo y cálido que recuerda al Oloroso.
Envejecimiento en botas de Amontillado y Oloroso viejo, aportando matices únicos de frutos secos. Sistema tradicional de Soleras y Criaderas con una vejez media de 5-6 años. Elaborado con holandas de alquitara seleccionadas para máxima suavidad.
Servir solo a temperatura ambiente (18-20°C) en copa de balón amplia para permitir la oxigenación. Ideal para acompañar chocolate negro de alto porcentaje, puros habanos suaves o postres con frutos secos.