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Cerron Matas Altas Blanco es un vino blanco de marcada personalidad, elaborado a partir de viñedos de altura situados en la zona de Jumilla, donde las condiciones climáticas extremas y los suelos pobres aportan carácter, frescura y una identidad muy definida.
Cerron Matas Altas Blanco es un vino blanco de marcada personalidad, elaborado a partir de viñedos de altura situados en la zona de Jumilla, donde las condiciones climáticas extremas y los suelos pobres aportan carácter, frescura y una identidad muy definida. Procedente de agricultura respetuosa y con una elaboración precisa, este vino expresa fielmente el paisaje del que nace, combinando autenticidad, elegancia y profundidad.
Su perfil destaca por la pureza aromática, la tensión natural y un equilibrio sobresaliente entre fruta, mineralidad y frescura. Es un blanco gastronómico, complejo y expresivo, ideal para quienes buscan vinos blancos con carácter mediterráneo, estructura y una clara conexión con el terroir. Perfecto para acompañar pescados, mariscos, arroces, cocina vegetal, quesos suaves o platos de cocina creativa.
A la vista presenta un color amarillo pálido con reflejos verdosos, limpio y brillante.
En nariz ofrece aromas de fruta blanca fresca, cítricos, hierbas mediterráneas y sutiles notas florales, acompañadas de un fondo mineral muy elegante.
En boca es fresco, preciso y equilibrado, con buena acidez, textura envolvente y una marcada sensación mineral que aporta profundidad. El final es largo, salino y persistente, dejando una impresión elegante y muy definida.
Cerron Matas Altas Blanco es un vino blanco de marcada personalidad, elaborado a partir de viñedos de altura situados en la zona de Jumilla, donde las condiciones climáticas extremas y los suelos pobres aportan carácter, frescura y una identidad muy definida.
Cerron Matas Altas Blanco es un vino blanco de marcada personalidad, elaborado a partir de viñedos de altura situados en la zona de Jumilla, donde las condiciones climáticas extremas y los suelos pobres aportan carácter, frescura y una identidad muy definida. Procedente de agricultura respetuosa y con una elaboración precisa, este vino expresa fielmente el paisaje del que nace, combinando autenticidad, elegancia y profundidad.
Su perfil destaca por la pureza aromática, la tensión natural y un equilibrio sobresaliente entre fruta, mineralidad y frescura. Es un blanco gastronómico, complejo y expresivo, ideal para quienes buscan vinos blancos con carácter mediterráneo, estructura y una clara conexión con el terroir. Perfecto para acompañar pescados, mariscos, arroces, cocina vegetal, quesos suaves o platos de cocina creativa.
A la vista presenta un color amarillo pálido con reflejos verdosos, limpio y brillante.
En nariz ofrece aromas de fruta blanca fresca, cítricos, hierbas mediterráneas y sutiles notas florales, acompañadas de un fondo mineral muy elegante.
En boca es fresco, preciso y equilibrado, con buena acidez, textura envolvente y una marcada sensación mineral que aporta profundidad. El final es largo, salino y persistente, dejando una impresión elegante y muy definida.