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Carmelo Rodero Crianzaes una de las referencias más representativas de lasBodegas Rodero, situada en la prestigiosa denominación de origenRibera del Duero
Carmelo Rodero Crianza es una de las referencias más representativas de las Bodegas Rodero, situada en la prestigiosa denominación de origen Ribera del Duero.
Elaborado principalmente con uva Tinta del País (Tempranillo) procedente de viñedos propios de edad media elevada, este crianza refleja el carácter intenso y estructurado de la zona, combinado con la elegancia que define el estilo de la casa. Muestra un equilibrio muy logrado entre fruta y madera, tras su crianza en barricas de roble francés y americano durante al menos doce meses, seguida de un periodo de afinamiento en botella que redondea el conjunto. Es un vino pensado para disfrutar ahora, pero con capacidad de evolución en los próximos años.
En copa presenta un color rojo picota intenso con ribete violáceo. En nariz ofrece una expresión aromática potente y limpia, con protagonismo de fruta negra madura como mora y ciruela, acompañada de notas especiadas, toques de vainilla, cacao y ligeros recuerdos tostados procedentes de la crianza en madera. En boca es amplio, estructurado y sabroso, con taninos maduros bien integrados y una acidez equilibrada que aporta frescura. El final es persistente, con un agradable recuerdo frutal y matices balsámicos que invitan a seguir disfrutando. Ideal para acompañar carnes rojas, asados, caza y quesos curados.
Carmelo Rodero Crianzaes una de las referencias más representativas de lasBodegas Rodero, situada en la prestigiosa denominación de origenRibera del Duero
Carmelo Rodero Crianza es una de las referencias más representativas de las Bodegas Rodero, situada en la prestigiosa denominación de origen Ribera del Duero.
Elaborado principalmente con uva Tinta del País (Tempranillo) procedente de viñedos propios de edad media elevada, este crianza refleja el carácter intenso y estructurado de la zona, combinado con la elegancia que define el estilo de la casa. Muestra un equilibrio muy logrado entre fruta y madera, tras su crianza en barricas de roble francés y americano durante al menos doce meses, seguida de un periodo de afinamiento en botella que redondea el conjunto. Es un vino pensado para disfrutar ahora, pero con capacidad de evolución en los próximos años.
En copa presenta un color rojo picota intenso con ribete violáceo. En nariz ofrece una expresión aromática potente y limpia, con protagonismo de fruta negra madura como mora y ciruela, acompañada de notas especiadas, toques de vainilla, cacao y ligeros recuerdos tostados procedentes de la crianza en madera. En boca es amplio, estructurado y sabroso, con taninos maduros bien integrados y una acidez equilibrada que aporta frescura. El final es persistente, con un agradable recuerdo frutal y matices balsámicos que invitan a seguir disfrutando. Ideal para acompañar carnes rojas, asados, caza y quesos curados.