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Jose Gil Paraje La Canoca es un vino tinto de marcada personalidad, elaborado a partir de un viñedo singular situado en San Vicente de la Sonsierra, en pleno corazón de Rioja Alta. Procedente de una parcela histórica cultivada con viticultura respetuosa y rendimientos muy bajos, este vino expresa con fidelidad el carácter del terruño, combinando tradición, precisión y una clara vocación artesanal.
Elaborado principalmente con Tempranillo, Paraje La Canoca destaca por su perfil fresco, elegante y profundamente mineral. Es un vino de parcela que refleja la identidad del suelo y el clima de la zona, con una expresión pura de la fruta y una notable complejidad. Su estilo equilibrado y refinado lo convierte en una referencia ideal para quienes buscan vinos de Rioja con autenticidad, profundidad y una marcada expresión del origen. Perfecto para acompañar carnes asadas, cordero, cocina tradicional riojana y platos de larga elaboración.
A la vista presenta un color rojo cereza intenso, con reflejos rubí y buena capa.
En nariz ofrece aromas precisos de frutas rojas y negras maduras, notas florales, matices minerales y sutiles recuerdos especiados, con una elegante profundidad aromática.
En boca es fresco, estructurado y equilibrado, con taninos finos y bien integrados, una fruta limpia y un final largo y persistente que deja una sensación de elegancia y autenticidad territorial.
Jose Gil Paraje La Canoca es un vino tinto de marcada personalidad, elaborado a partir de un viñedo singular situado en San Vicente de la Sonsierra, en pleno corazón de Rioja Alta. Procedente de una parcela histórica cultivada con viticultura respetuosa y rendimientos muy bajos, este vino expresa con fidelidad el carácter del terruño, combinando tradición, precisión y una clara vocación artesanal.
Elaborado principalmente con Tempranillo, Paraje La Canoca destaca por su perfil fresco, elegante y profundamente mineral. Es un vino de parcela que refleja la identidad del suelo y el clima de la zona, con una expresión pura de la fruta y una notable complejidad. Su estilo equilibrado y refinado lo convierte en una referencia ideal para quienes buscan vinos de Rioja con autenticidad, profundidad y una marcada expresión del origen. Perfecto para acompañar carnes asadas, cordero, cocina tradicional riojana y platos de larga elaboración.
A la vista presenta un color rojo cereza intenso, con reflejos rubí y buena capa.
En nariz ofrece aromas precisos de frutas rojas y negras maduras, notas florales, matices minerales y sutiles recuerdos especiados, con una elegante profundidad aromática.
En boca es fresco, estructurado y equilibrado, con taninos finos y bien integrados, una fruta limpia y un final largo y persistente que deja una sensación de elegancia y autenticidad territorial.