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Peso neto:
El Reflejo de Mikaela 2020 es un vino tinto elaborado por Aurelio García y Micaela Rubio en La Alberca de Záncara, Cuenca, a partir de uvas procedentes de viñedos tradicionales del entorno del río Júcar.
Un vino que reivindica la personalidad de la Bobal, una de las variedades autóctonas más representativas de esta región, y el valor de los viñedos viejos cultivados sobre suelos de cantos rodados.
Su perfil combina aromas de fruta madura, notas de hierbas mediterráneas, frescura y un marcado carácter mineral.
Las uvas proceden de parcelas de Casas de Benítez y Pozoamargo, en la provincia de Cuenca.
Estos viñedos conservan cepas tradicionales, algunas plantadas durante la primera mitad del siglo XX, y se caracterizan por sus suelos de cantos rodados de origen aluvial.
Bajo la superficie pedregosa aparecen materiales arenosos y arcillosos.
La singularidad de estos suelos y el cultivo tradicional de las cepas forman parte de la identidad del vino.
El Reflejo de Mikaela 2020 se elabora principalmente con Bobal, aproximadamente un 90 %.
El 10 % restante corresponde a otras variedades tradicionales presentes en los mismos viñedos, entre las que se encuentran Pardilla, Malvasía, Moravia Agría, Moravia Dulce y Rojal Tinta.
Esta mezcla de variedades aporta complejidad y refleja la diversidad de las antiguas plantaciones de la zona.
La vendimia se realiza manualmente y se seleccionan cuidadosamente los racimos.
La vinificación utiliza fermentaciones espontáneas y técnicas de extracción suaves para conservar la expresión de la uva.
El vino tiene una crianza de aproximadamente 14 meses, combinando diferentes recipientes, entre ellos depósitos y tinas de roble francés.
Esta elaboración busca equilibrar la expresión frutal de la Bobal con una estructura agradable y buena frescura.
Vista: color rojo cereza con reflejos violáceos.
Nariz: cereza madura, frutos rojos y negros, regaliz, hierbas mediterráneas, especias y notas minerales.
Boca: sabroso y fresco, con taninos presentes, buena concentración frutal y un recorrido equilibrado. Final largo, con recuerdos de fruta, especias y hierbas aromáticas.
El Reflejo de Mikaela Bobal 2020 combina especialmente bien con:
Carnes rojas a la parrilla.
Cordero y asados tradicionales.
Guisos y estofados de carne.
Platos de caza.
Setas y preparaciones de temporada.
Quesos curados de oveja.
Jamón y embutidos ibéricos.
Se recomienda servir entre 14 y 16 °C.
Vino elaborado por Aurelio García y Micaela Rubio.
Bobal como variedad principal.
Uvas de viñedos viejos de Casas de Benítez y Pozoamargo.
Parcelas tradicionales con presencia de diferentes variedades autóctonas.
Suelos de cantos rodados de origen aluvial.
Vendimia manual.
Fermentación espontánea.
Crianza de 14 meses.
Perfil frutal, fresco y mineral.
Botella de 75 cl.
Nombre: El Reflejo de Mikaela.
Productores: Aurelio García y Micaela Rubio.
Añada: 2020.
Tipo: vino tinto.
Variedad principal: Bobal, aproximadamente 90 %.
Otras variedades: mezcla de uvas tradicionales del viñedo.
Origen: Casas de Benítez y Pozoamargo, Cuenca, España.
Elaboración: La Alberca de Záncara, Cuenca.
Crianza: 14 meses.
Formato: botella de 75 cl.
Temperatura de servicio recomendada: 14–16 °C.
Graduación alcohólica y clasificación legal: comprobar en la etiqueta de la botella de 2020.
Vino elaborado principalmente a partir de uva Bobal, acompañada de otras variedades tradicionales cultivadas en los mismos viñedos.
La relación legal completa de ingredientes y sustancias enológicas de la añada 2020 no está suficientemente verificada.
Contiene sulfitos.
No se dispone de una tabla nutricional completa y verificada de esta añada. No se incluyen valores estimados.
Guardar en un lugar fresco, protegido de la luz solar directa y de los cambios bruscos de temperatura.
Para favorecer una adecuada evolución del vino, conservar la botella en condiciones estables.
El Reflejo de Mikaela 2020 representa una interpretación de los viñedos viejos de Bobal de la provincia de Cuenca.
La combinación de cepas tradicionales, suelos de cantos rodados y una crianza respetuosa con la fruta da lugar a un vino de carácter propio, con frescura y personalidad gastronómica.
Bebida alcohólica. Venta exclusiva a mayores de 18 años.
El Reflejo de Mikaela 2020 es un vino tinto elaborado por Aurelio García y Micaela Rubio en La Alberca de Záncara, Cuenca, a partir de uvas procedentes de viñedos tradicionales del entorno del río Júcar.
Un vino que reivindica la personalidad de la Bobal, una de las variedades autóctonas más representativas de esta región, y el valor de los viñedos viejos cultivados sobre suelos de cantos rodados.
Su perfil combina aromas de fruta madura, notas de hierbas mediterráneas, frescura y un marcado carácter mineral.
Las uvas proceden de parcelas de Casas de Benítez y Pozoamargo, en la provincia de Cuenca.
Estos viñedos conservan cepas tradicionales, algunas plantadas durante la primera mitad del siglo XX, y se caracterizan por sus suelos de cantos rodados de origen aluvial.
Bajo la superficie pedregosa aparecen materiales arenosos y arcillosos.
La singularidad de estos suelos y el cultivo tradicional de las cepas forman parte de la identidad del vino.
El Reflejo de Mikaela 2020 se elabora principalmente con Bobal, aproximadamente un 90 %.
El 10 % restante corresponde a otras variedades tradicionales presentes en los mismos viñedos, entre las que se encuentran Pardilla, Malvasía, Moravia Agría, Moravia Dulce y Rojal Tinta.
Esta mezcla de variedades aporta complejidad y refleja la diversidad de las antiguas plantaciones de la zona.
La vendimia se realiza manualmente y se seleccionan cuidadosamente los racimos.
La vinificación utiliza fermentaciones espontáneas y técnicas de extracción suaves para conservar la expresión de la uva.
El vino tiene una crianza de aproximadamente 14 meses, combinando diferentes recipientes, entre ellos depósitos y tinas de roble francés.
Esta elaboración busca equilibrar la expresión frutal de la Bobal con una estructura agradable y buena frescura.
Vista: color rojo cereza con reflejos violáceos.
Nariz: cereza madura, frutos rojos y negros, regaliz, hierbas mediterráneas, especias y notas minerales.
Boca: sabroso y fresco, con taninos presentes, buena concentración frutal y un recorrido equilibrado. Final largo, con recuerdos de fruta, especias y hierbas aromáticas.
El Reflejo de Mikaela Bobal 2020 combina especialmente bien con:
Carnes rojas a la parrilla.
Cordero y asados tradicionales.
Guisos y estofados de carne.
Platos de caza.
Setas y preparaciones de temporada.
Quesos curados de oveja.
Jamón y embutidos ibéricos.
Se recomienda servir entre 14 y 16 °C.
Vino elaborado por Aurelio García y Micaela Rubio.
Bobal como variedad principal.
Uvas de viñedos viejos de Casas de Benítez y Pozoamargo.
Parcelas tradicionales con presencia de diferentes variedades autóctonas.
Suelos de cantos rodados de origen aluvial.
Vendimia manual.
Fermentación espontánea.
Crianza de 14 meses.
Perfil frutal, fresco y mineral.
Botella de 75 cl.
Nombre: El Reflejo de Mikaela.
Productores: Aurelio García y Micaela Rubio.
Añada: 2020.
Tipo: vino tinto.
Variedad principal: Bobal, aproximadamente 90 %.
Otras variedades: mezcla de uvas tradicionales del viñedo.
Origen: Casas de Benítez y Pozoamargo, Cuenca, España.
Elaboración: La Alberca de Záncara, Cuenca.
Crianza: 14 meses.
Formato: botella de 75 cl.
Temperatura de servicio recomendada: 14–16 °C.
Graduación alcohólica y clasificación legal: comprobar en la etiqueta de la botella de 2020.
Vino elaborado principalmente a partir de uva Bobal, acompañada de otras variedades tradicionales cultivadas en los mismos viñedos.
La relación legal completa de ingredientes y sustancias enológicas de la añada 2020 no está suficientemente verificada.
Contiene sulfitos.
No se dispone de una tabla nutricional completa y verificada de esta añada. No se incluyen valores estimados.
Guardar en un lugar fresco, protegido de la luz solar directa y de los cambios bruscos de temperatura.
Para favorecer una adecuada evolución del vino, conservar la botella en condiciones estables.
El Reflejo de Mikaela 2020 representa una interpretación de los viñedos viejos de Bobal de la provincia de Cuenca.
La combinación de cepas tradicionales, suelos de cantos rodados y una crianza respetuosa con la fruta da lugar a un vino de carácter propio, con frescura y personalidad gastronómica.
Bebida alcohólica. Venta exclusiva a mayores de 18 años.
Peso neto:
El Reflejo de Mikaela 2020 es un vino tinto elaborado por Aurelio García y Micaela Rubio en La Alberca de Záncara, Cuenca, a partir de uvas procedentes de viñedos tradicionales del entorno del río Júcar.
Un vino que reivindica la personalidad de la Bobal, una de las variedades autóctonas más representativas de esta región, y el valor de los viñedos viejos cultivados sobre suelos de cantos rodados.
Su perfil combina aromas de fruta madura, notas de hierbas mediterráneas, frescura y un marcado carácter mineral.
Las uvas proceden de parcelas de Casas de Benítez y Pozoamargo, en la provincia de Cuenca.
Estos viñedos conservan cepas tradicionales, algunas plantadas durante la primera mitad del siglo XX, y se caracterizan por sus suelos de cantos rodados de origen aluvial.
Bajo la superficie pedregosa aparecen materiales arenosos y arcillosos.
La singularidad de estos suelos y el cultivo tradicional de las cepas forman parte de la identidad del vino.
El Reflejo de Mikaela 2020 se elabora principalmente con Bobal, aproximadamente un 90 %.
El 10 % restante corresponde a otras variedades tradicionales presentes en los mismos viñedos, entre las que se encuentran Pardilla, Malvasía, Moravia Agría, Moravia Dulce y Rojal Tinta.
Esta mezcla de variedades aporta complejidad y refleja la diversidad de las antiguas plantaciones de la zona.
La vendimia se realiza manualmente y se seleccionan cuidadosamente los racimos.
La vinificación utiliza fermentaciones espontáneas y técnicas de extracción suaves para conservar la expresión de la uva.
El vino tiene una crianza de aproximadamente 14 meses, combinando diferentes recipientes, entre ellos depósitos y tinas de roble francés.
Esta elaboración busca equilibrar la expresión frutal de la Bobal con una estructura agradable y buena frescura.
Vista: color rojo cereza con reflejos violáceos.
Nariz: cereza madura, frutos rojos y negros, regaliz, hierbas mediterráneas, especias y notas minerales.
Boca: sabroso y fresco, con taninos presentes, buena concentración frutal y un recorrido equilibrado. Final largo, con recuerdos de fruta, especias y hierbas aromáticas.
El Reflejo de Mikaela Bobal 2020 combina especialmente bien con:
Carnes rojas a la parrilla.
Cordero y asados tradicionales.
Guisos y estofados de carne.
Platos de caza.
Setas y preparaciones de temporada.
Quesos curados de oveja.
Jamón y embutidos ibéricos.
Se recomienda servir entre 14 y 16 °C.
Vino elaborado por Aurelio García y Micaela Rubio.
Bobal como variedad principal.
Uvas de viñedos viejos de Casas de Benítez y Pozoamargo.
Parcelas tradicionales con presencia de diferentes variedades autóctonas.
Suelos de cantos rodados de origen aluvial.
Vendimia manual.
Fermentación espontánea.
Crianza de 14 meses.
Perfil frutal, fresco y mineral.
Botella de 75 cl.
Nombre: El Reflejo de Mikaela.
Productores: Aurelio García y Micaela Rubio.
Añada: 2020.
Tipo: vino tinto.
Variedad principal: Bobal, aproximadamente 90 %.
Otras variedades: mezcla de uvas tradicionales del viñedo.
Origen: Casas de Benítez y Pozoamargo, Cuenca, España.
Elaboración: La Alberca de Záncara, Cuenca.
Crianza: 14 meses.
Formato: botella de 75 cl.
Temperatura de servicio recomendada: 14–16 °C.
Graduación alcohólica y clasificación legal: comprobar en la etiqueta de la botella de 2020.
Vino elaborado principalmente a partir de uva Bobal, acompañada de otras variedades tradicionales cultivadas en los mismos viñedos.
La relación legal completa de ingredientes y sustancias enológicas de la añada 2020 no está suficientemente verificada.
Contiene sulfitos.
No se dispone de una tabla nutricional completa y verificada de esta añada. No se incluyen valores estimados.
Guardar en un lugar fresco, protegido de la luz solar directa y de los cambios bruscos de temperatura.
Para favorecer una adecuada evolución del vino, conservar la botella en condiciones estables.
El Reflejo de Mikaela 2020 representa una interpretación de los viñedos viejos de Bobal de la provincia de Cuenca.
La combinación de cepas tradicionales, suelos de cantos rodados y una crianza respetuosa con la fruta da lugar a un vino de carácter propio, con frescura y personalidad gastronómica.
Bebida alcohólica. Venta exclusiva a mayores de 18 años.
El Reflejo de Mikaela 2020 es un vino tinto elaborado por Aurelio García y Micaela Rubio en La Alberca de Záncara, Cuenca, a partir de uvas procedentes de viñedos tradicionales del entorno del río Júcar.
Un vino que reivindica la personalidad de la Bobal, una de las variedades autóctonas más representativas de esta región, y el valor de los viñedos viejos cultivados sobre suelos de cantos rodados.
Su perfil combina aromas de fruta madura, notas de hierbas mediterráneas, frescura y un marcado carácter mineral.
Las uvas proceden de parcelas de Casas de Benítez y Pozoamargo, en la provincia de Cuenca.
Estos viñedos conservan cepas tradicionales, algunas plantadas durante la primera mitad del siglo XX, y se caracterizan por sus suelos de cantos rodados de origen aluvial.
Bajo la superficie pedregosa aparecen materiales arenosos y arcillosos.
La singularidad de estos suelos y el cultivo tradicional de las cepas forman parte de la identidad del vino.
El Reflejo de Mikaela 2020 se elabora principalmente con Bobal, aproximadamente un 90 %.
El 10 % restante corresponde a otras variedades tradicionales presentes en los mismos viñedos, entre las que se encuentran Pardilla, Malvasía, Moravia Agría, Moravia Dulce y Rojal Tinta.
Esta mezcla de variedades aporta complejidad y refleja la diversidad de las antiguas plantaciones de la zona.
La vendimia se realiza manualmente y se seleccionan cuidadosamente los racimos.
La vinificación utiliza fermentaciones espontáneas y técnicas de extracción suaves para conservar la expresión de la uva.
El vino tiene una crianza de aproximadamente 14 meses, combinando diferentes recipientes, entre ellos depósitos y tinas de roble francés.
Esta elaboración busca equilibrar la expresión frutal de la Bobal con una estructura agradable y buena frescura.
Vista: color rojo cereza con reflejos violáceos.
Nariz: cereza madura, frutos rojos y negros, regaliz, hierbas mediterráneas, especias y notas minerales.
Boca: sabroso y fresco, con taninos presentes, buena concentración frutal y un recorrido equilibrado. Final largo, con recuerdos de fruta, especias y hierbas aromáticas.
El Reflejo de Mikaela Bobal 2020 combina especialmente bien con:
Carnes rojas a la parrilla.
Cordero y asados tradicionales.
Guisos y estofados de carne.
Platos de caza.
Setas y preparaciones de temporada.
Quesos curados de oveja.
Jamón y embutidos ibéricos.
Se recomienda servir entre 14 y 16 °C.
Vino elaborado por Aurelio García y Micaela Rubio.
Bobal como variedad principal.
Uvas de viñedos viejos de Casas de Benítez y Pozoamargo.
Parcelas tradicionales con presencia de diferentes variedades autóctonas.
Suelos de cantos rodados de origen aluvial.
Vendimia manual.
Fermentación espontánea.
Crianza de 14 meses.
Perfil frutal, fresco y mineral.
Botella de 75 cl.
Nombre: El Reflejo de Mikaela.
Productores: Aurelio García y Micaela Rubio.
Añada: 2020.
Tipo: vino tinto.
Variedad principal: Bobal, aproximadamente 90 %.
Otras variedades: mezcla de uvas tradicionales del viñedo.
Origen: Casas de Benítez y Pozoamargo, Cuenca, España.
Elaboración: La Alberca de Záncara, Cuenca.
Crianza: 14 meses.
Formato: botella de 75 cl.
Temperatura de servicio recomendada: 14–16 °C.
Graduación alcohólica y clasificación legal: comprobar en la etiqueta de la botella de 2020.
Vino elaborado principalmente a partir de uva Bobal, acompañada de otras variedades tradicionales cultivadas en los mismos viñedos.
La relación legal completa de ingredientes y sustancias enológicas de la añada 2020 no está suficientemente verificada.
Contiene sulfitos.
No se dispone de una tabla nutricional completa y verificada de esta añada. No se incluyen valores estimados.
Guardar en un lugar fresco, protegido de la luz solar directa y de los cambios bruscos de temperatura.
Para favorecer una adecuada evolución del vino, conservar la botella en condiciones estables.
El Reflejo de Mikaela 2020 representa una interpretación de los viñedos viejos de Bobal de la provincia de Cuenca.
La combinación de cepas tradicionales, suelos de cantos rodados y una crianza respetuosa con la fruta da lugar a un vino de carácter propio, con frescura y personalidad gastronómica.
Bebida alcohólica. Venta exclusiva a mayores de 18 años.