VALTRAVIESO CRIANZA es un vino tinto de la denominación de origen Ribera del Duero, elaborado con uvas de la variedad Tempranillo, una de las más representativas de la región. Este vino, que ha sido cuidadosamente madurado, se caracteriza por su proceso de crianza de 12 meses en barricas de roble francés y americano, lo que le otorga una complejidad y elegancia únicas.
Las uvas de Tempranillo utilizadas en el VALTRAVIESO CRIANZA son seleccionadas manualmente de los viñedos situados en la Ribera del Duero, una región famosa por su suelo calizo y clima continental, lo que favorece una maduración perfecta de la uva. Tras la vendimia, las uvas se despalillan y se fermentan en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada para preservar los aromas frutales.
Una vez finalizada la fermentación, el vino se trasiega a las barricas de roble, donde permanece durante 12 meses para su crianza. Después, se realiza un embotellado y un breve período de descanso en botella antes de salir al mercado.
Características principales:
- Variedad de uva: Tempranillo, conocida por su gran capacidad de adaptación a diferentes terroirs y su excelente rendimiento en la Ribera del Duero.
- Crianza: 12 meses en barricas de roble, lo que favorece una integración de los sabores y aromas, añadiendo notas sutiles de madera, vainilla, y especias, sin restar protagonismo a las características propias de la uva.
- Aroma: En nariz, se perciben aromas intensos de frutas rojas maduras como cerezas y ciruelas, acompañados de toques sutiles de especias, cacao, tabaco y un leve ahumado que proviene de la madera.
- Sabor: En boca, es un vino estructurado, con taninos suaves y bien equilibrados, ofreciendo una sensación de redondez y una acidez refrescante. El retrogusto es largo, con un final agradablemente frutal y ligeramente especiado.
Proceso de elaboración:
Las uvas de Tempranillo utilizadas en el VALTRAVIESO CRIANZA son seleccionadas manualmente de los viñedos situados en la Ribera del Duero, una región famosa por su suelo calizo y clima continental, lo que favorece una maduración perfecta de la uva. Tras la vendimia, las uvas se despalillan y se fermentan en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada para preservar los aromas frutales.
Una vez finalizada la fermentación, el vino se trasiega a las barricas de roble, donde permanece durante 12 meses para su crianza. Después, se realiza un embotellado y un breve período de descanso en botella antes de salir al mercado.