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El Brandy Cardenal Mendoza Solera Gran Reserva es la máxima expresión de la tradición de Jerez, un destilado que trasciende la categoría para convertirse en un icono del lujo español.
Elaborado por Sánchez Romate, una de las pocas bodegas que permanece en manos de familias jerezanas, este brandy se beneficia de un envejecimiento medio de 15 años mediante el tradicional sistema de Soleras y Criaderas. Su carácter único proviene de las botas de roble americano que previamente han contenido Oloroso y Pedro Ximénez, impregnando el destilado de una complejidad inigualable.
En copa, se presenta con un color caoba oscuro, brillante y luminoso, anticipando una nariz de elegancia rotunda. Las notas de pasas, ciruelas y madera noble se entrelazan con recuerdos dulces del PX, creando un perfil aromático redondo y vinoso. En boca es equilibrado, persistente y cálido, sin aristas, ofreciendo una experiencia sensorial profunda que invita a la calma. Es, sin duda, una elección obligada para el conocedor que valora la historia y la autenticidad en cada sorbo.
Nariz redonda y elegante con notas de pasas y ciruelas. Boca equilibrada, persistente y con matices de caoba vieja.
Envejecimiento promedio de 15 años en botas de Oloroso y Pedro Ximénez. Sistema tradicional de Soleras y Criaderas. Color caoba oscuro con ribetes yodados.
Servir solo en copa de balón a temperatura ambiente (18-20°C). Ideal para acompañar chocolate negro (>70%) o un buen habano.
El Brandy Cardenal Mendoza Solera Gran Reserva es la máxima expresión de la tradición de Jerez, un destilado que trasciende la categoría para convertirse en un icono del lujo español.
Elaborado por Sánchez Romate, una de las pocas bodegas que permanece en manos de familias jerezanas, este brandy se beneficia de un envejecimiento medio de 15 años mediante el tradicional sistema de Soleras y Criaderas. Su carácter único proviene de las botas de roble americano que previamente han contenido Oloroso y Pedro Ximénez, impregnando el destilado de una complejidad inigualable.
En copa, se presenta con un color caoba oscuro, brillante y luminoso, anticipando una nariz de elegancia rotunda. Las notas de pasas, ciruelas y madera noble se entrelazan con recuerdos dulces del PX, creando un perfil aromático redondo y vinoso. En boca es equilibrado, persistente y cálido, sin aristas, ofreciendo una experiencia sensorial profunda que invita a la calma. Es, sin duda, una elección obligada para el conocedor que valora la historia y la autenticidad en cada sorbo.
Nariz redonda y elegante con notas de pasas y ciruelas. Boca equilibrada, persistente y con matices de caoba vieja.
Envejecimiento promedio de 15 años en botas de Oloroso y Pedro Ximénez. Sistema tradicional de Soleras y Criaderas. Color caoba oscuro con ribetes yodados.
Servir solo en copa de balón a temperatura ambiente (18-20°C). Ideal para acompañar chocolate negro (>70%) o un buen habano.