Queso de leche cruda de vaca con corteza natural, típico del Pirineo. Su proceso de curación se realiza durante tres meses con un cuidado meticuloso. El queso es sabroso, cremoso, suave y tiene una textura muy agradable, ideal para degustar.
El Miguel Guillén Bal de Broto es un queso elaborado con leche cruda de vaca, recién ordeñada, que refleja la tradición del Pirineo. Durante tres meses, se cura con cuidado en una cava donde su corteza se desarrolla naturalmente con mohos propios del entorno. Cada semana, los quesos son volteados al menos tres veces, limpiados y se controla su maduración para garantizar un producto final de textura especial y sabor único. Presenta un peso aproximado de 500 gramos, destacándose por su carácter cremoso y suave al paladar. Este queso es ideal para quienes buscan autenticidad en sus sabores y texturas.
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