{{getOldPrice()}}{{getPrice()}}
¡ Comprando este producto consigues {{calculatedProductMenttos()}} menttos !
Peso neto:
Para cerrar este recorrido, nos desplazamos a la D.O. Ribera del Duero con el Hoya de los Lobos Crianza , un vino que personifica la potencia elegante de la Tempranillo (Tinto Fino) cultivada en altitudes considerables. Es un vino con garra, estructurado y pensado para los amantes de los tintos con una crianza clásica pero bien integrada.
Hoya de los Lobos Crianza es un tinto elaborado exclusivamente con Tinto Fino (Tempranillo) de viñedos seleccionados por su calidad y equilibrio. Tras una fermentación cuidadosa, el vino realiza una crianza de al menos 12 meses en barricas de roble (normalmente combinando roble francés y americano), seguida de un reposo necesario en botella antes de salir al mercado.
Este vino busca el equilibrio entre la fruta negra madura y los aportes nobles de la madera. El nombre evoca la naturaleza salvaje de las tierras de la Ribera, y eso se refleja en su carácter: es un vino serio, con cuerpo y una profundidad que invita a una degustación pausada.
En copa presenta un color rojo picota muy intenso con ribetes granates. En nariz aparecen notas de fruta del bosque muy madura (moras, arándanos) entrelazadas con matices de regaliz, cacao, especias dulces y un fondo sutilmente tostado. En boca es potente, con taninos maduros y bien estructurados que le auguran una excelente longevidad. Su final es persistente, dejando recuerdos de fruta negra y notas ahumadas. Es el compañero ideal para lechazo, carnes rojas a la brasa, caza y quesos muy curados.
Peso neto:
Para cerrar este recorrido, nos desplazamos a la D.O. Ribera del Duero con el Hoya de los Lobos Crianza , un vino que personifica la potencia elegante de la Tempranillo (Tinto Fino) cultivada en altitudes considerables. Es un vino con garra, estructurado y pensado para los amantes de los tintos con una crianza clásica pero bien integrada.
Hoya de los Lobos Crianza es un tinto elaborado exclusivamente con Tinto Fino (Tempranillo) de viñedos seleccionados por su calidad y equilibrio. Tras una fermentación cuidadosa, el vino realiza una crianza de al menos 12 meses en barricas de roble (normalmente combinando roble francés y americano), seguida de un reposo necesario en botella antes de salir al mercado.
Este vino busca el equilibrio entre la fruta negra madura y los aportes nobles de la madera. El nombre evoca la naturaleza salvaje de las tierras de la Ribera, y eso se refleja en su carácter: es un vino serio, con cuerpo y una profundidad que invita a una degustación pausada.
En copa presenta un color rojo picota muy intenso con ribetes granates. En nariz aparecen notas de fruta del bosque muy madura (moras, arándanos) entrelazadas con matices de regaliz, cacao, especias dulces y un fondo sutilmente tostado. En boca es potente, con taninos maduros y bien estructurados que le auguran una excelente longevidad. Su final es persistente, dejando recuerdos de fruta negra y notas ahumadas. Es el compañero ideal para lechazo, carnes rojas a la brasa, caza y quesos muy curados.