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Peso neto:
Kripta es el cava más emblemático de Agustí Torelló Mata y un símbolo de la excelencia en el Penedès. Se elabora exclusivamente con uvas de viñedos viejos (de más de 60 años): Macabeo (de Sant Pau d'Ordal), Xarel·lo (de Sant Sadurní d'Anoia) y Parellada (de las zonas altas de Gelida). Es un Brut Nature (sin azúcar añadido) que realiza una crianza mínima de 60 meses en botella con tapón de corcho natural, lo que favorece una microoxigenación muy precisa durante su reposo en la cava.
A la vista presenta un color amarillo pajizo con brillantes destellos dorados y una burbuja diminuta y constante que forma una corona perfecta. En nariz destaca por su enorme complejidad, evolucionando desde la fruta blanca madura y cítricos hacia notas de tostados, crema inglesa, brioche, frutos secos y un ligero toque ahumado. En boca es seco, extremadamente cremoso y elegante, con una estructura que llena el paladar sin perder frescura. Su final es eterno y refinado. Es un cava de alta gastronomía, perfecto para acompañar mariscos de gran calibre, pescados al horno, carnes blancas complejas y jamón ibérico de bellota.
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Kripta es el cava más emblemático de Agustí Torelló Mata y un símbolo de la excelencia en el Penedès. Se elabora exclusivamente con uvas de viñedos viejos (de más de 60 años): Macabeo (de Sant Pau d'Ordal), Xarel·lo (de Sant Sadurní d'Anoia) y Parellada (de las zonas altas de Gelida). Es un Brut Nature (sin azúcar añadido) que realiza una crianza mínima de 60 meses en botella con tapón de corcho natural, lo que favorece una microoxigenación muy precisa durante su reposo en la cava.
A la vista presenta un color amarillo pajizo con brillantes destellos dorados y una burbuja diminuta y constante que forma una corona perfecta. En nariz destaca por su enorme complejidad, evolucionando desde la fruta blanca madura y cítricos hacia notas de tostados, crema inglesa, brioche, frutos secos y un ligero toque ahumado. En boca es seco, extremadamente cremoso y elegante, con una estructura que llena el paladar sin perder frescura. Su final es eterno y refinado. Es un cava de alta gastronomía, perfecto para acompañar mariscos de gran calibre, pescados al horno, carnes blancas complejas y jamón ibérico de bellota.