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Peso neto:
Vermut blanco artesanal elaborado con una base de vino de las variedades Xarel·lo y Macabeo , siguiendo la tradición de los "abuelos" pero con una imagen joven y canalla. Su receta se basa en una infusión de más de 40 hierbas y botánicos naturales, entre los que destacan la vainilla, el ajenjo y el clavo, que se combinan para crear un perfil dulce, fresco y muy aromático.
Tras la maceración de los botánicos en el vino base, el vermut reposa durante un breve periodo en depósitos para lograr un ensamblaje perfecto de sus ingredientes. El resultado es un vermut que equilibra magistralmente el dulzor inicial con un toque amargo final muy refrescante.
De color amarillo pálido con reflejos brillantes. En nariz es una explosión de aromas cítricos, notas de flores blancas, vainilla y especias dulces. En boca es suave, goloso y con una entrada muy amable donde destaca la piel de naranja y un postgusto limpio y cítrico. Es el compañero ideal para el momento del aperitivo: servido muy frío, con hielo y una rodaja de limón. Perfecto con aceitunas, patatas fritas, boquerones en vinagre y todo tipo de conservas del mar.
Peso neto:
Vermut blanco artesanal elaborado con una base de vino de las variedades Xarel·lo y Macabeo , siguiendo la tradición de los "abuelos" pero con una imagen joven y canalla. Su receta se basa en una infusión de más de 40 hierbas y botánicos naturales, entre los que destacan la vainilla, el ajenjo y el clavo, que se combinan para crear un perfil dulce, fresco y muy aromático.
Tras la maceración de los botánicos en el vino base, el vermut reposa durante un breve periodo en depósitos para lograr un ensamblaje perfecto de sus ingredientes. El resultado es un vermut que equilibra magistralmente el dulzor inicial con un toque amargo final muy refrescante.
De color amarillo pálido con reflejos brillantes. En nariz es una explosión de aromas cítricos, notas de flores blancas, vainilla y especias dulces. En boca es suave, goloso y con una entrada muy amable donde destaca la piel de naranja y un postgusto limpio y cítrico. Es el compañero ideal para el momento del aperitivo: servido muy frío, con hielo y una rodaja de limón. Perfecto con aceitunas, patatas fritas, boquerones en vinagre y todo tipo de conservas del mar.