Moscato D'asti Toso
Una de las claves del Moscato d'Asti Toso es su versatilidad. Aunque solemos asociarlo solo al postre, su baja graduación alcohólica y su acidez lo convierten en un compañero sorprendente para aperitivos picantes o quesos azules. Se debe servir muy frío (entre 6°C y 8°C) para resaltar su frescura y que el dulzor no resulte pesado. Es un vino "de añada", lo que significa que lo ideal es consumirlo joven para disfrutar de toda la intensidad de sus aromas florales.