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Vino blanco monovarietal de Garnacha Blanca elaborado por el Celler Perelada bajo la D.O. Empordà. Este vino nace con la intención de mostrar la tipicidad de esta variedad en los suelos ampurdaneses, donde la influencia del mar y el viento de Tramuntana definen su personalidad.
Su elaboración se centra en preservar la frescura y el carácter primario de la fruta. Tras una cuidadosa selección de las uvas, se realiza una fermentación en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada. Una pequeña parte del vino realiza una breve crianza sobre sus lías para aportar volumen y untuosidad en el paladar, pero sin perder su perfil directo y varietal.
En copa presenta un color amarillo pálido con reflejos brillantes. En nariz es intenso y muy franco, con notas de fruta blanca (pera, manzana) y toques de flores blancas sobre un fondo de hierbas aromáticas mediterráneas. En boca es equilibrado, con una entrada fresca y un paso por paladar envolvente y glicérico, compensado por una acidez muy bien integrada. El final es limpio y persistente. Es ideal para acompañar pescados a la brasa, mariscos, arroces marineros y quesos de cabra suaves.
Vino blanco monovarietal de Garnacha Blanca elaborado por el Celler Perelada bajo la D.O. Empordà. Este vino nace con la intención de mostrar la tipicidad de esta variedad en los suelos ampurdaneses, donde la influencia del mar y el viento de Tramuntana definen su personalidad.
Su elaboración se centra en preservar la frescura y el carácter primario de la fruta. Tras una cuidadosa selección de las uvas, se realiza una fermentación en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada. Una pequeña parte del vino realiza una breve crianza sobre sus lías para aportar volumen y untuosidad en el paladar, pero sin perder su perfil directo y varietal.
En copa presenta un color amarillo pálido con reflejos brillantes. En nariz es intenso y muy franco, con notas de fruta blanca (pera, manzana) y toques de flores blancas sobre un fondo de hierbas aromáticas mediterráneas. En boca es equilibrado, con una entrada fresca y un paso por paladar envolvente y glicérico, compensado por una acidez muy bien integrada. El final es limpio y persistente. Es ideal para acompañar pescados a la brasa, mariscos, arroces marineros y quesos de cabra suaves.