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La Rioja Alta Viña Ardanza Reserva 2019 es uno de los grandes clásicos de la DOCa Rioja , elaborado por la histórica bodega La Rioja Alta a partir de un coupage tradicional de Tempranillo (aprox. 80 %) y Garnacha (20 %) procedentes de viñedos seleccionados de Rioja Alta y Rioja Oriental. Tras la fermentación, cada variedad se cría por separado durante un largo periodo — 36 meses para el Tempranillo y 30 meses para la Garnacha en barricas de roble americano — siguiendo el estilo clásico de la casa, con trasiegas tradicionales que contribuyen a su elegancia y complejidad.
En copa presenta un color rojo picota brillante con ribete granate. En nariz destaca por su intensidad aromática, donde aparecen frutas rojas como cereza, ciruela o grosella , acompañadas de elegantes notas balsámicas y especiadas de vainilla, clavo, regaliz o pimienta negra procedentes de su prolongada crianza.
En boca es equilibrado y sedoso, con taninos finos y una frescura que aporta armonía y longitud. El final es persistente y elegante, reflejando el estilo clásico y refinado que ha convertido a Viña Ardanza en uno de los vinos más emblemáticos de Rioja. Ideal para acompañar asados, carnes rojas, platos de caza o quesos curados.
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La Rioja Alta Viña Ardanza Reserva 2019 es uno de los grandes clásicos de la DOCa Rioja , elaborado por la histórica bodega La Rioja Alta a partir de un coupage tradicional de Tempranillo (aprox. 80 %) y Garnacha (20 %) procedentes de viñedos seleccionados de Rioja Alta y Rioja Oriental. Tras la fermentación, cada variedad se cría por separado durante un largo periodo — 36 meses para el Tempranillo y 30 meses para la Garnacha en barricas de roble americano — siguiendo el estilo clásico de la casa, con trasiegas tradicionales que contribuyen a su elegancia y complejidad.
En copa presenta un color rojo picota brillante con ribete granate. En nariz destaca por su intensidad aromática, donde aparecen frutas rojas como cereza, ciruela o grosella , acompañadas de elegantes notas balsámicas y especiadas de vainilla, clavo, regaliz o pimienta negra procedentes de su prolongada crianza.
En boca es equilibrado y sedoso, con taninos finos y una frescura que aporta armonía y longitud. El final es persistente y elegante, reflejando el estilo clásico y refinado que ha convertido a Viña Ardanza en uno de los vinos más emblemáticos de Rioja. Ideal para acompañar asados, carnes rojas, platos de caza o quesos curados.