La receta del fricandó es uno de los platos más icónicos de la cocina catalana, una auténtica joya gastronómica que combina la tradición culinaria con ingredientes de calidad. Este guiso de ternera, enriquecido con setas, es una receta antigua que ha sido transmitida de generación en generación en Cataluña. A lo largo de este artículo, exploraremos la historia del fricandó, los ingredientes que componen este delicioso plato, el paso a paso para su elaboración y algunas curiosidades que lo han convertido en un referente de la cocina catalana.
Historia del fricandó
El fricandó es un plato tradicional de Cataluña, cuyos orígenes se remontan al siglo XVIII, aunque es probable que su historia se extienda aún más atrás en el tiempo. El nombre «fricandó» deriva del francés «fricandeau», que significa guiso o fritura de carne, lo que sugiere que la receta podría haber sido introducida o influenciada por la gastronomía francesa. Sin embargo, con el paso del tiempo, la cocina catalana adaptó el plato a su propio estilo, utilizando ingredientes locales y dándole un toque único.
El fricandó es una receta típicamente asociada a la cocina de invierno y otoño, debido a la inclusión de setas, que suelen recolectarse en esas estaciones. No obstante, es un plato que se prepara a lo largo de todo el año, especialmente en celebraciones familiares o festividades. En Cataluña, es común que el fricandó se sirva en ocasiones especiales, como bodas o comuniones, debido a su carácter festivo y a su elaboración algo más laboriosa en comparación con otros guisos.
Lo interesante del fricandó es que, pese a su sencillez, su sabor es profundo y reconfortante, gracias a la combinación de la carne tierna de ternera con la riqueza de las setas. Tradicionalmente, se prepara con setas secas, como los moixernons (perrechicos o senderuelas), que aportan un sabor terroso y aromático que define el carácter del plato.